Cirugía de nervios

Al igual que las redes cableadas de nuestro mundo físico, el sistema nervioso utiliza corrientes y pulsos eléctricos para energizar y comunicarse con todo el organismo.

El daño estructural puede ocurrir por desgaste mecánico o por un tumor que comprime los cables nerviosos. Los síntomas iniciales pueden incluir dolor, entumecimiento o debilidad en las partes del cuerpo afectadas.

Otras afecciones son resultado de la hiperexcitación del sistema nervioso, incluida la epilepsia y la sudoración excesiva (hiperhidrosis palmar). 

Los nervios son resistentes y tienen capacidad de autoreparación (a diferencia del cerebro y la médula espinal, que tienen mecanismos de reparación limitados en el adulto).

Si el problema persiste o empeora, puede ser necesaria la descompresión mecánica o la extirpación del tumor.

Razones por las que podría necesitar cirugía de nervio

Los síntomas nerviosos progresivos requieren diagnóstico por parte de un neurólogo experto, que incluye pruebas eléctricas (EMG) e imágenes (MRI) para verificar si hay pinzamientos o tumores en los nervios.

La mayoría de las veces, las pruebas no confirman un problema estructural que la cirugía pueda solucionar.

Si se detecta una compresión nerviosa o un tumor que comprime el nervio y los tratamientos no quirúrgicos no han mejorado la situación, se remitirá al paciente a neurocirugía para una cirugía de descompresión o la extirpación del tumor.

Además de la descompresión y la extirpación de tumores, a veces se les pide a los neurocirujanos que implanten dispositivos de estimulación nerviosa para aliviar el dolor crónico o ayudar a controlar ciertas formas de epilepsia o depresión.

Los estimuladores de raíces nerviosas también se utilizan para permitir el control de la vejiga en pacientes con lesión de la médula espinal.

Además de la descompresión y modulación nerviosa, puede estar indicada la eliminación o destrucción de nervios, como la rizotomía para el dolor o para la sudoración excesiva de las manos (hiperhidrosis palmar).

Cómo - cuándo - cuándo no

Hace mucho tiempo, a los cirujanos se les decía al principio de su formación que “los cirujanos saben cómo operar, los buenos cirujanos saben cuándo operar, los mejores cirujanos saben cuándo no operar”.

Medir dos veces es particularmente importante en la cirugía de nervios, porque el nervio es una estructura muy delicada (como el cerebro y la médula espinal) y la cirugía puede provocar la formación de cicatrices o inflamación.

El neurólogo guiará la decisión, tras utilizar inicialmente diversos métodos y medicamentos no quirúrgicos. Posteriormente, se le pedirá al neurocirujano que evalúe la situación, una vez agotados los métodos no quirúrgicos.

Echa un vistazo a nuestro lista no exhaustiva de diagnósticos nerviosos potencialmente requiriendo neurocirugía.

Cómo se hace

Las descompresiones nerviosas de rutina, como la liberación del túnel carpiano, se programarán como un procedimiento ambulatorio.

Asegúrese de pedirle a alguien que sea el conductor designado porque los medicamentos utilizados para la anestesia tendrán que dejar de hacer efecto durante algunas horas.

El acceso quirúrgico al nervio depende de la ubicación del problema. Algunas afecciones nerviosas requieren que el neurocirujano acceda a la base del cráneo, la columna vertebral o una cavidad corporal.

La cirugía tumoral requiere recursos disponibles sólo en el hospital (patología, microscopio de alta potencia o endoscopio, monitorización nerviosa).

Afecciones que pueden requerir cirugía de nervios

Haga clic en la imagen del nervio a continuación para ver una lista no exhaustiva de afecciones que pueden requerir cirugía del nervio.