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Deformidad espinal

La deformidad espinal se refiere a una curvatura o forma anormal de la columna vertebral (por ejemplo, escoliosis, cifosis o una combinación de ambas), lo que provoca que la cabeza y el cuerpo no estén alineados de forma recta y equilibrada. Puede ser leve y, en su mayoría, un problema estético, o lo suficientemente grave como para causar dolor, problemas nerviosos y dificultades para mantenerse de pie o caminar erguido.​


1) ¿Qué es esta condición?

  • Los patrones comunes incluyen:

    • Escoliosis: curva en forma de “S” o “C” de lado a lado.​

    • Cifosis: flexión excesiva hacia adelante de la parte superior o media de la espalda (postura encorvada).​

    • Cifoescoliosis: una combinación de curvaturas laterales y hacia adelante.​

  • Puede estar presente desde el nacimiento, desarrollarse durante el crecimiento o aparecer más tarde debido a artritis, osteoporosis, cirugías previas, fracturas o afecciones neuromusculares.​


2) ¿Qué tan grave es?

  • Muchas malformaciones leves causan pocos o ningún síntoma y simplemente se someten a seguimiento.​

  • Las curvas más pronunciadas pueden provocar:

    • Dolor de espalda crónico.

    • Nervios pinzados (dolor, entumecimiento y debilidad en la pierna o el brazo).

    • Dificultad para mantenerse de pie, fatiga y, en casos extremos, dificultad para respirar o problemas cardíacos.​


3) Tratamientos no quirúrgicos

  • Fisioterapia y ejercicio específicos: programas diseñados para la escoliosis o la cifosis con el fin de mejorar la postura, fortalecer los músculos del tronco y la espalda, y reducir el dolor.​

  • Tratamiento del dolor: medicamentos antiinflamatorios, modificación de la actividad, control del peso y, en ocasiones, inyecciones (facetarias o epidurales) para la estenosis asociada.​

  • Vigorizante:

    • En niños y adolescentes en crecimiento, los aparatos de ortodoncia pueden ayudar a prevenir que las curvaturas empeoren.​

    • En los adultos, el uso de corsés ortopédicos se suele realizar a corto plazo para aliviar el dolor o para brindar soporte, ya que su uso prolongado puede debilitar los músculos centrales.​


4) Tipos de cirugía que pueden ser necesarios

  • Fusión espinal con corrección de la deformidad: colocación de tornillos y varillas a lo largo de varias vértebras para enderezar la curva y posterior fusión con injerto óseo.​

  • Osteotomías (cortes óseos) en deformidades severas y rígidas para permitir un enderezamiento más potente antes de la fusión.​

  • En niños que aún tienen un crecimiento significativo por delante, se pueden utilizar sistemas que favorezcan el crecimiento (barras de crecimiento, dispositivos de crecimiento guiado).​


5) Objetivos de la cirugía frente a los cuidados no quirúrgicos

  • Objetivos no quirúrgicos:

    • Controla el dolor, mejora la postura y la función, y ralentiza o previene la progresión de la curvatura sin necesidad de cirugía mayor.​

    • Mantén la flexibilidad y la independencia diaria el mayor tiempo posible.​

  • Objetivos de la cirugía:

    • Restablecer una alineación y un equilibrio más normales de la columna vertebral y el tronco.​

    • Alivia la presión sobre los nervios, mejora la capacidad de mantenerse de pie y caminar erguido, y reduce el dolor incapacitante o las dificultades respiratorias.​


6) Cómo la cirugía puede “solucionar” el problema

  • Se colocan tornillos en varias vértebras y se conectan mediante varillas; estas varillas se moldean y se enderezan gradualmente para corregir la curvatura.​

  • Se añade un injerto óseo para que los segmentos tratados se fusionen con el tiempo formando un bloque sólido, manteniendo así la nueva forma más recta.​

  • Cuando la deformidad es muy rígida o grave, se extraen fragmentos de hueso en forma de cuña (osteotomía) para permitir que la columna vertebral se realinee antes de la fusión.​


7) Riesgos de la cirugía (generales y específicos)

  • Riesgos generales: hemorragias (a menudo importantes en fusiones prolongadas), infección, coágulos sanguíneos, complicaciones pulmonares o cardíacas y riesgos relacionados con la anestesia.​

  • Específico para cada deformidad:

    • Lesión nerviosa o de la médula espinal que provoca debilidad, entumecimiento o problemas intestinales o vesicales (tasas de complicaciones neurológicas notificadas de hasta un 0,3-35%, dependiendo de la complejidad).​

    • Fallo del material de osteosíntesis, falta de consolidación o pérdida de corrección con el tiempo, especialmente en construcciones largas o en casos de osteoporosis.​


8) Probabilidades de que esta cirugía funcione

  • La cirugía de corrección de deformidades en adultos suele mejorar el dolor, la postura y la calidad de vida relacionada con la salud en la mayoría de los pacientes cuidadosamente seleccionados, especialmente cuando se restablece el equilibrio sagital (de adelante hacia lado).​

  • Sin embargo, en grandes series de casos en adultos se han reportado tasas de complicaciones generales de alrededor del 30-40% y tasas de reintervención de alrededor del 20-30%, lo que refleja la complejidad de estos procedimientos.​


9) Posibles complicaciones de la cirugía

  • Sistémicas: complicaciones cardíacas o pulmonares, necesidad de transfusiones de sangre y estancias prolongadas en la UCI en pacientes mayores o frágiles.​

  • Local: infección, mala cicatrización de la herida, lesión nerviosa, rotura de la varilla, aflojamiento de los tornillos, pseudoartrosis (falta de fusión) y rotura del segmento adyacente que requiere cirugía adicional.​

  • A largo plazo: reducción de la flexibilidad de la columna vertebral y algunas limitaciones en el estilo de vida debido a la fusión de los segmentos.​


10) Recuperación típica de la afección.

  • Sin cirugía, muchas personas viven durante años con una deformidad leve o moderada mediante el ejercicio, el control del dolor y la adaptación de sus actividades.​

  • En la deformidad progresiva del adulto, las curvas y la postura encorvada hacia adelante pueden empeorar lentamente, aumentando el dolor, la fatiga y los síntomas nerviosos, y en ocasiones reduciendo la función pulmonar.​


11) Recuperación típica después de la cirugía

  • La estancia hospitalaria incluye control del dolor, deambulación temprana con ayuda y, en ocasiones, el uso de una férula; es común que durante semanas o meses se restrinjan las actividades como agacharse, levantar objetos y girar el torso.​

  • La fisioterapia ambulatoria se centra en el movimiento seguro, la resistencia y la adaptación a la reducción del movimiento; la fusión y la remodelación ósea continúan durante 6 a 12 meses o más.​

  • Muchos pacientes refieren una mejor postura y alivio del dolor entre los 6 y los 12 meses, aunque es común que persistan cierta rigidez y molestias residuales.​


12) ¿Cuánto tiempo estuvo en el hospital?

  • La estancia hospitalaria habitual tras una artrodesis multinivel para corregir deformidades es de 3 a 7 días, y más prolongada en caso de osteotomías extensas o complicaciones.​

  • Algunos pacientes, especialmente los adultos mayores o aquellos con otros problemas médicos, pasan por un programa de rehabilitación hospitalaria antes de regresar a casa.​


13) Perspectivas a largo plazo

  • En el caso de deformidades leves tratadas sin cirugía, el pronóstico suele ser bueno con ejercicio continuo, cuidado postural y seguimiento médico.​

  • Tras una cirugía exitosa para corregir la deformidad, muchos adultos experimentan mejoras duraderas en el dolor y la función, pero deben aceptar una columna vertebral más rígida y el riesgo de futuros problemas en los niveles adyacentes.​

  • Los problemas subyacentes, como la osteoporosis o las enfermedades neuromusculares, aún requieren un tratamiento a largo plazo para proteger el resto de la columna vertebral.​


14) Necesidad de seguimiento ambulatorio

  • Tratamiento no quirúrgico: visitas periódicas para la medición de la curvatura, la revisión de los síntomas y el ajuste de la terapia, el uso de corsés (en jóvenes) y los programas de ejercicios.​

  • Postoperatorio: seguimiento programado y pruebas de imagen (radiografías, a veces tomografía computarizada) para controlar la fusión, el material de osteosíntesis y la alineación, especialmente durante los primeros 2-3 años.​

  • A largo plazo: seguimiento continuo de la salud ósea, problemas en los segmentos adyacentes y cambios neurológicos o de equilibrio tardíos, con una reevaluación temprana si aparecen nuevos dolores, debilidad o problemas respiratorios.


15) Más información sobre afecciones neuroquirúrgicas

  • Para obtener información detallada, pregunte a su médico de cabecera si es recomendable derivarlo a un neurocirujano.

  • Como paciente habitual de la Clínica Cerbo, puede hablar con el Dr. Singel en cualquier momento para plantearle sus preguntas más específicas.
  • Nuestro canal de YouTube «Cerebro y Columna Explicados» ofrece información general sobre afecciones y tratamientos neuroquirúrgicos. Haz clic en el botón de YouTube a continuación para obtener más información.