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Estenosis del canal espinal cervical

La estenosis del canal espinal cervical significa que el conducto principal del cuello por donde pasa la médula espinal se ha estrechado demasiado, lo que puede comprimir la médula y los nervios cercanos. Esto puede causar dolor de cuello, torpeza en las manos, problemas de equilibrio y, en casos más avanzados, debilidad y alteraciones en la vejiga y el intestino.​


1) ¿Qué es esta condición?

  • El desgaste relacionado con la edad, las protuberancias discales, los espolones óseos y el engrosamiento de los ligamentos estrechan gradualmente el canal del cuello.​

  • El espacio reducido puede comprimir la médula espinal (mielopatía cervical) y/o las raíces nerviosas (radiculopatía), lo que provoca síntomas en los brazos y las piernas.​


2) ¿Qué tan grave es?

  • Un estrechamiento leve puede causar pocos o ningún síntoma y puede ser objeto de seguimiento.​

  • La estenosis progresiva que comprime la médula espinal puede provocar problemas permanentes para caminar, afectar la función de las manos y dificultar el control de la vejiga y los intestinos si no se trata.​


3) Tratamientos no quirúrgicos

  • Cambios en la actividad y la postura: evitar levantar objetos pesados, realizar movimientos bruscos del cuello y mantenerlo extendido durante periodos prolongados; optimizar la ergonomía del puesto de trabajo.​

  • Medicamentos: antiinflamatorios y analgésicos; en ocasiones, tratamientos cortos con medicamentos para el dolor neuropático.​

  • Fisioterapia: ejercicios suaves de amplitud de movimiento, entrenamiento postural, trabajo de equilibrio y fortalecimiento bajo supervisión; se utiliza con frecuencia en casos leves.​

  • En pacientes seleccionados, se puede considerar el uso a corto plazo de un collarín, la tracción o las inyecciones epidurales, principalmente para aliviar el dolor, no como una cura.​


4) Posible cirugía

  • Operaciones en la parte anterior del cuello (anterior):

    • ACDF (discectomía y fusión cervical anterior) o reemplazo de disco para extirpar el disco/osteofitos y luego fusionar o reemplazar el disco.​

  • Operaciones en la parte posterior del cuello (posterior):

    • Laminectomía o laminoplastia (con o sin fusión) para abrir el canal desde atrás en varios niveles.​


5) Objetivos de la cirugía frente a los cuidados no quirúrgicos

  • Objetivos no quirúrgicos:

    • Reducir el dolor y la rigidez, mantener la funcionalidad y ralentizar la progresión en los casos leves, vigilando atentamente cualquier empeoramiento neurológico.​

  • Objetivos de la cirugía:

    • Descomprimir (liberar) la médula espinal y los nervios, prevenir un mayor deterioro y, cuando sea posible, mejorar la marcha, el uso de las manos y otros síntomas neurológicos.​


6) Cómo la cirugía puede solucionar el problema

  • La cirugía anterior consiste en extirpar los discos y los osteofitos que comprimen la médula espinal desde la parte frontal, y luego estabilizar el segmento con un injerto, una jaula o un reemplazo de disco.​

  • La cirugía posterior consiste en extirpar parte del "techo" del canal (lámina) o abrirlo mediante una bisagra, creando más espacio para la médula espinal, a menudo combinada con varillas y tornillos si varios niveles son inestables.​


7) Riesgos de la cirugía (generales y específicos)

  • General: infección, hemorragia, coágulos sanguíneos y complicaciones relacionadas con la anestesia o el corazón/los pulmones.​

  • Específico anterior:

    • Dificultad para tragar (disfagia), ronquera por irritación de los nervios de las cuerdas vocales, lesión esofágica y problemas con el injerto o el material implantado.​

  • Específico posterior:

    • Mayores tasas de complicaciones generales (alrededor del 15-25%), que incluyen anemia por pérdida de sangre, infección del sitio quirúrgico, parálisis del nervio C5 y fuga de líquido cefalorraquídeo.​


8) Probabilidades de que la cirugía funcione

  • En el caso de la mielopatía cervical moderada a grave, la evidencia demuestra que la cirugía proporciona mejores resultados que el tratamiento no quirúrgico, especialmente para detener la progresión.​

  • Muchos pacientes experimentan una mejoría significativa o una estabilización de la función neurológica después de la descompresión, especialmente si se les trata antes de que se produzcan déficits graves y de larga duración.​


9) Posibles complicaciones de la cirugía

  • Neurológico: empeoramiento de la mielopatía o aparición de dolor/debilidad en el brazo en un pequeño porcentaje (se ha informado de un empeoramiento de la mielopatía de hasta aproximadamente el 3,3 % después de la ACDF).​

  • Estructurales: falta de unión (pseudoartrosis), degeneración del segmento adyacente y fallo del material de osteosíntesis o del injerto que puede requerir una nueva intervención quirúrgica.​

  • Local: infección de la herida, hematoma postoperatorio (acumulación de sangre) o fuga de líquido cefalorraquídeo.​


10) Recuperación típica de la afección (sin cirugía)

  • Algunas personas con estenosis leve permanecen estables durante años con un manejo cuidadoso.​

  • En muchos casos de mielopatía cervical manifiesta, los síntomas empeoran gradualmente —especialmente la marcha, el equilibrio y la función de las manos— si no se realiza una descompresión.​


11) Recuperación típica después de la cirugía

  • Fase inicial: seguimiento hospitalario, control del dolor, soporte para el cuello y deambulación temprana; los síntomas en brazos y piernas pueden empezar a mejorar en cuestión de días o semanas.​

  • Meses: rehabilitación estructurada para trabajar el equilibrio, la fuerza y ​​la motricidad fina; la recuperación neurológica suele continuar durante 6 a 12 meses y puede estancarse posteriormente.​

  • Es posible que persistan cierta rigidez, entumecimiento residual o problemas para caminar, especialmente en casos prolongados o graves.​


12) ¿Cuánto tiempo estuvo en el hospital?

  • Muchas artrodesis cervicales anteriores (ACDF) de uno o dos niveles o descompresiones posteriores requieren de 1 a 3 días de hospitalización si no presentan complicaciones.​

  • Las cirugías multinivel o combinadas, o los pacientes con problemas médicos importantes, pueden necesitar estancias más prolongadas y rehabilitación a corto plazo.​


13) Perspectivas a largo plazo

  • Con una cirugía oportuna, muchos pacientes experimentan una estabilización o mejoría duradera, aunque algunos continúan presentando déficits residuales y rigidez en el cuello.​

  • En casos de mielopatía significativa, sin descompresión, el riesgo a largo plazo es una discapacidad progresiva, con mayor aumento de caídas, disfunción de las manos y posibles problemas de vejiga e intestino.​


14) Necesidad de seguimiento ambulatorio

  • Tratamiento no quirúrgico: visitas periódicas para controlar los signos neurológicos (marcha, destreza manual, reflejos, vejiga/intestino), ajustar la terapia y la medicación, y repetir las pruebas de imagen si cambian los síntomas.​

  • Postoperatorio: seguimientos programados para la revisión de la herida, exámenes neurológicos y pruebas de imagen (especialmente después de la fusión) para evaluar la alineación y la cicatrización.​

  • A largo plazo: rehabilitación continua y prevención de caídas, atención a la salud ósea y cardiovascular, y reevaluación urgente si se produce nueva debilidad, entumecimiento o cambios en la vejiga o el intestino.


15) Más información sobre afecciones neuroquirúrgicas

  • Para obtener información detallada, pregunte a su médico de cabecera si es recomendable derivarlo a un neurocirujano.

  • Como paciente habitual de la Clínica Cerbo, puede hablar con el Dr. Singel en cualquier momento para plantearle sus preguntas más específicas.
  • Nuestro canal de YouTube «Brain & Spine Explained» ofrece información general sobre afecciones y tratamientos neuroquirúrgicos. Haz clic en el botón de YouTube a continuación para obtener más información.