Se abre en una pestaña nueva.

Tumor de la médula espinal

Un tumor de la médula espinal es un crecimiento anormal de células dentro o cerca de la médula espinal que puede comprimirla, incluyendo los nervios. Puede ser canceroso o benigno, pero incluso los tumores "benignos" pueden causar problemas graves al comprimir la médula espinal.​


1) ¿Qué es esta condición?

  • Se forma una masa dentro de la médula espinal, en su superficie o en el espacio que la rodea dentro del canal espinal.​

  • A medida que crece, puede causar dolor de cuello o espalda, debilidad, entumecimiento, dificultad para caminar y cambios en el control de la vejiga o los intestinos, afectando generalmente las áreas debajo del tumor.​


2) ¿Qué tan grave es?

  • Es potencialmente grave porque la presión continua puede dañar permanentemente la médula espinal si no se trata.​

  • Algunos tumores crecen lentamente y se detectan a tiempo; otros crecen más rápido o se propagan desde otros tipos de cáncer y pueden ser potencialmente mortales.​


3) Tratamientos no quirúrgicos

  • Observación cuidadosa mediante resonancia magnética periódica para detectar tumores pequeños de crecimiento lento que causen pocos o ningún síntoma.​

  • Radioterapia (estándar o focalizada) para reducir o ralentizar el crecimiento de tumores que no pueden extirparse de forma segura, o para tratar el tumor restante después de la cirugía.​

  • Quimioterapia o fármacos dirigidos para ciertos tipos de tumores (por ejemplo, algunos gliomas espinales o linfomas), a menudo combinados con radioterapia.​

  • Medicamentos y rehabilitación para controlar el dolor, la rigidez, la espasticidad y los problemas de vejiga e intestino.​


4) Tipos de cirugía que pueden ser necesarios

  • Extirpación microquirúrgica (resección) del tumor utilizando un microscopio quirúrgico para separarlo de la médula espinal y los nervios de la forma más segura posible.​

  • Descompresión y estabilización si el tumor afecta al hueso y ha debilitado la columna vertebral, a veces añadiendo tornillos, varillas e injertos óseos.​

  • En el caso de tumores metastásicos (propagados) que comprimen gravemente la médula espinal, la cirugía puede ser más limitada y centrarse en aliviar rápidamente la presión (descompresión paliativa).​


5) Objetivos de la cirugía frente a los cuidados no quirúrgicos

  • Objetivos no quirúrgicos:

    • Controlar o ralentizar el crecimiento, reducir el dolor y preservar la función cuando la cirugía es demasiado arriesgada o no permite extirpar el tumor por completo.​

    • Monitorizar los tumores estables y de bajo riesgo y evitar procedimientos innecesarios.​

  • Objetivos de la cirugía:

    • Extirpar la mayor cantidad de tumor posible sin comprometer la seguridad, aliviar la presión sobre la médula espinal y los nervios, y obtener tejido para un diagnóstico preciso.​

    • Prevenir un mayor deterioro neurológico y, cuando sea posible, mejorar la fuerza, la sensibilidad y la capacidad para caminar.​


6) Cómo la cirugía puede “solucionar” el problema

  • El cirujano abre el canal espinal, separa cuidadosamente el tumor de la médula espinal y los nervios, y lo extrae en fragmentos o en un solo bloque, según el tipo y la ubicación.​

  • Al retirar la masa, la presión sobre el cable disminuye inmediatamente, lo que puede detener daños mayores y permitir que con el tiempo se recupere parte de su funcionalidad.​

  • Si es necesario extraer hueso para acceder a la zona, se pueden colocar implantes y un injerto óseo para mantener la columna vertebral estable.​


7) Riesgos de la cirugía (generales y específicos)

  • Riesgos generales: hemorragias, infecciones, coágulos sanguíneos, problemas pulmonares o cardíacos y complicaciones derivadas de la anestesia.​

  • Específico del tumor:

    • Puede aparecer debilidad, entumecimiento o disfunción vesical/intestinal, o un empeoramiento de los mismos, si la médula espinal o los nervios resultan lesionados durante la extracción.​

    • Fuga de líquido cefalorraquídeo, que puede requerir reparación y aumentar el riesgo de infección.​

    • Fallo del implante o inestabilidad de la columna vertebral si se extirpa una cantidad extensa de hueso.​


8) Probabilidades de que esta cirugía funcione

  • Muchos tumores intradurales extramedulares (por ejemplo, meningiomas y algunos tumores de la vaina nerviosa) pueden extirparse por completo, logrando un buen control a largo plazo y una mejora significativa de los síntomas.​

  • Los tumores intramedulares (ubicados dentro de la médula espinal, como algunos gliomas) son más difíciles de extirpar por completo; la cirugía suele tener como objetivo la extirpación máxima segura, seguida de radioterapia o quimioterapia si es necesario.​

  • Los resultados suelen ser mejores cuando la cirugía se realiza antes de que se desarrollen déficits neurológicos graves y de larga duración.​


9) Posibles complicaciones de la cirugía

  • A corto plazo: infección de la herida, hemorragia o hematoma, fuga de líquido cefalorraquídeo, complicaciones urinarias o pulmonares.​

  • A largo plazo: dolor neuropático persistente, debilidad, pérdida de sensibilidad, problemas de vejiga/intestino, recurrencia del tumor o necesidad de cirugía o radioterapia adicionales.​


10) Recuperación típica de la afección.

  • Sin un tratamiento eficaz, muchos tumores de la médula espinal siguen creciendo, causando dolor progresivo, debilidad, desequilibrio y problemas intestinales/vesicales que pueden volverse permanentes.​

  • Con el tratamiento adecuado (cirugía y/o radioterapia/quimioterapia), a menudo se puede detener la progresión de la enfermedad y recuperar cierta funcionalidad, aunque la recuperación total no siempre es posible.​


11) Recuperación típica después de la cirugía

  • Primeros días: vigilancia hospitalaria, control del dolor y ayuda para caminar desde temprana edad; se controla el estado neurológico con frecuencia.​

  • De semanas a meses: rehabilitación ambulatoria u hospitalaria para trabajar la fuerza, el equilibrio, la marcha y las actividades diarias; se puede añadir radioterapia o quimioterapia según el tipo de tumor.​

  • La recuperación neurológica, si se produce, suele desarrollarse a lo largo de 3 a 12 meses, con las mejoras más rápidas en los primeros meses.​


12) ¿Cuánto tiempo estuvo en el hospital?

  • Muchas cirugías de tumores de médula espinal sin complicaciones requieren entre 3 y 7 días de hospitalización; los pacientes mayores o aquellos con complicaciones pueden necesitar más tiempo.​

  • Si existe una debilidad significativa o necesidades de rehabilitación complejas, puede ser necesario el traslado a un centro de rehabilitación para pacientes internos.​


13) Perspectivas a largo plazo

  • Los tumores benignos extirpados por completo suelen tener un excelente control local y buenos resultados funcionales, aunque son necesarios exámenes periódicos.​

  • Los tumores malignos o metastásicos tienen un pronóstico más reservado, y la supervivencia a largo plazo depende en gran medida del tipo de cáncer subyacente y de su extensión.​

  • Muchas personas viven durante años después del tratamiento, con diversos grados de síntomas residuales; la rehabilitación continua y la atención oncológica suelen ser fundamentales.​


14) Necesidad de seguimiento ambulatorio

  • Visitas periódicas con especialistas en neurocirugía, oncología y rehabilitación para evaluar la función neurológica, controlar los síntomas y coordinar el tratamiento posterior.​

  • Resonancias magnéticas periódicas para controlar la recurrencia del tumor o el crecimiento de cualquier tumor restante.​

  • Terapia física y ocupacional a largo plazo, además de control del dolor y de los problemas de vejiga e intestino según sea necesario, para mantener la independencia y la calidad de vida.


15) Más información sobre afecciones neuroquirúrgicas

  • Para obtener información detallada, pregunte a su médico de cabecera si es recomendable derivarlo a un neurocirujano.

  • Como paciente habitual de la Clínica Cerbo, puede hablar con el Dr. Singel en cualquier momento para plantearle sus preguntas más específicas.
  • Nuestro canal de YouTube «Cerebro y Columna Explicados» ofrece información general sobre afecciones y tratamientos neuroquirúrgicos. Haz clic en el botón de YouTube a continuación para obtener más información.