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Radiculopatía compresiva

La radiculopatía compresiva significa que un nervio espinal está siendo "pinzado" en su salida de la columna vertebral, generalmente por una protrusión discal, un espolón óseo o un engrosamiento de una articulación o ligamento. Esto suele causar dolor agudo e intenso, hormigueo o debilidad en el brazo o la pierna inervados por dicho nervio (por ejemplo, ciática causada por un nervio lumbar).​


1) ¿Qué es esta condición?

  • Una raíz nerviosa se comprime al salir de la columna vertebral, con mayor frecuencia en el cuello o la zona lumbar.​

  • Entre las causas se incluyen la hernia discal, los espolones óseos relacionados con la artritis, el desgaste de las articulaciones facetarias, el engrosamiento de los ligamentos o el deslizamiento de una vértebra sobre otra.​

  • Los síntomas se presentan en forma de línea recta a lo largo del brazo o la pierna: dolor punzante o eléctrico, entumecimiento, hormigueo y, a veces, debilidad en músculos específicos.​


2) ¿Qué tan grave es?

  • Muchos casos son dolorosos pero no peligrosos; la mayoría de las radiculopatías lumbares (de la parte baja de la espalda) mejoran en cuestión de semanas o meses, incluso si la compresión sigue siendo visible en las tomografías.​

  • Las situaciones de alerta (que requieren una evaluación urgente) incluyen debilidad significativa o que empeora rápidamente, dificultad para caminar, pérdida del control de los intestinos o la vejiga, o entumecimiento en la zona de la ingle o del sillín.​


3) Tratamientos no quirúrgicos

  • Modificar la actividad y descansar brevemente de las actividades que la desencadenan, pero mantenerse lo más activo posible en la medida en que el dolor lo permita.​

  • Medicamentos:

    • Medicamentos antiinflamatorios, analgésicos y, en ocasiones, tratamientos cortos con relajantes musculares o medicamentos para el dolor neuropático.​

  • Fisioterapia:

    • Ejercicios guiados para estirar y fortalecer los músculos, entrenamiento postural y, en ocasiones, tracción, especialmente para la radiculopatía cervical.​

  • Inyecciones:

    • Las inyecciones epidurales de esteroides pueden disminuir la inflamación alrededor del nervio y reducir el dolor en pacientes seleccionados.​


4) ¿Qué tipo de cirugía puede ser necesaria?

  • Para la radiculopatía cervical:

    • Discectomía cervical anterior (con o sin fusión) o foraminotomía posterior para extirpar el disco o los osteofitos que presionan el nervio.​

  • Para la radiculopatía lumbar (de la parte baja de la espalda):

    • Discectomía lumbar o microdiscectomía para extirpar la porción del disco que comprime el nervio.​

    • Foraminotomía/laminotomía para ensanchar la abertura de salida del nervio; a veces se combina con una fusión limitada si hay inestabilidad.​


5) Objetivos de la cirugía frente a los cuidados no quirúrgicos

  • Objetivos no quirúrgicos:

    • Reduce el dolor, mejora la función y permite que el cuerpo se adapte, ya que muchos nervios comprimidos se calman con el tiempo.​

    • Evite los riesgos quirúrgicos a menos que los síntomas sean graves, persistentes o progresivos.​

  • Objetivos de la cirugía:

    • Liberar directamente el nervio de la presión mecánica para aliviar el dolor y prevenir o mejorar la debilidad.​

    • Proporciona un alivio más rápido de los síntomas cuando el tratamiento no quirúrgico no ha funcionado o cuando existe un déficit neurológico significativo.​


6) Cómo la cirugía solucionará el problema

  • La discectomía consiste en extirpar la porción del disco que se ha abultado o roto invadiendo el espacio del nervio, creando así más espacio.​

  • La foraminotomía o la laminectomía consiste en recortar el hueso y el tejido blando del túnel del nervio para que este deje de estar comprimido.​

  • Si se realiza una fusión, los tornillos y las varillas mantienen el segmento fijo mientras que el injerto óseo ayuda a que las vértebras se unan, evitando así el colapso recurrente del nervio.​


7) Riesgos de la cirugía (generales y específicos)

  • General: infección, hemorragia, coágulos sanguíneos, anestesia o complicaciones cardíacas/pulmonares.​

  • Específico para nervios/columna vertebral:

    • La rotura de la duramadre (fuga de líquido cefalorraquídeo) se produce en aproximadamente el 1-4% de las discectomías lumbares, suele ser reparable, pero puede prolongar la recuperación.​

    • Lesión de la raíz nerviosa que provoca debilidad, entumecimiento o dolor nuevos o que empeoran (poco frecuente pero grave).​


8) Probabilidades de que esta cirugía funcione

  • En casos de hernia discal lumbar con dolor predominante en la pierna, la discectomía proporciona un alivio del dolor y una mejoría funcional más rápidos que los tratamientos no quirúrgicos durante los primeros meses; al cabo de 1 a 2 años, las diferencias se reducen, pero muchos pacientes siguen evolucionando favorablemente.​

  • Las guías clínicas describen las complicaciones relacionadas con la discectomía como poco frecuentes y los resultados generales como favorables cuando se ofrece cirugía para una compresión nerviosa clara con síntomas coincidentes.​


9) Posibles complicaciones de la cirugía

  • Problemas de la herida: infección superficial o profunda, acumulación de líquido en la herida o retraso en la cicatrización.​

  • Hernia discal recurrente al mismo nivel, que se produce en aproximadamente el 5-10% de los casos a lo largo de varios años, y que en ocasiones requiere una segunda intervención quirúrgica.​

  • Dolor persistente o recurrente a pesar de una descompresión adecuada, especialmente si existe degeneración generalizada o daño nervioso debido a una compresión prolongada.​


10) Recuperación típica de la afección (sin cirugía)

  • Muchos casos de radiculopatía cervical y lumbar mejoran sustancialmente en un plazo de 6 a 12 semanas con tratamientos no quirúrgicos.​

  • Algunas personas sufren brotes intermitentes a lo largo del tiempo, relacionados con la actividad física o la postura, que suelen controlarse con ejercicios, medicamentos e inyecciones ocasionales.​


11) Recuperación típica después de la cirugía

  • La hospitalización suele ser de un día o de una noche en casos de descompresión cervical o lumbar sencilla.​

  • El dolor en las piernas o los brazos suele mejorar rápidamente; el entumecimiento y la debilidad pueden recuperarse más lentamente, a lo largo de semanas o meses.​

  • Las actividades ligeras y caminar comienzan a los pocos días; levantar objetos pesados, agacharse y practicar deportes generalmente se restringen durante varias semanas.​


12) ¿Cuánto tiempo estuvo en el hospital?

  • Microdiscectomía o foraminotomía sin complicaciones: alta el mismo día o después de una noche.​

  • Los procedimientos de descompresión o fusión más complejos, o los pacientes con otros problemas médicos, pueden requerir una estancia de 2 a 4 días.​


13) Perspectivas a largo plazo

  • Muchas personas se recuperan bien y retoman su actividad normal o casi normal con tratamientos no quirúrgicos o con una sola cirugía de descompresión.​

  • Algunas personas desarrollan dolor crónico de espalda o cuello debido al desgaste articular subyacente o a una radiculopatía recurrente en el mismo nivel o en niveles cercanos, lo que requiere cuidados conservadores continuos o, con menos frecuencia, más cirugía.​


14) Necesidad de seguimiento ambulatorio

  • Tratamiento no quirúrgico: seguimiento con atención primaria, fisiatría o clínica de columna para controlar el dolor, la fuerza y ​​la función; ajustar la terapia, los medicamentos o las inyecciones; y repetir las pruebas de imagen si los síntomas cambian.​

  • Tras la cirugía: visitas a la clínica para comprobar la cicatrización de la herida, revisar los síntomas y, en ocasiones, repetir las pruebas de imagen; orientación sobre la progresión de la actividad y la reincorporación al trabajo o al deporte.​

  • A largo plazo: revisión periódica si reaparecen el dolor o los síntomas neurológicos, haciendo hincapié en los ejercicios en casa, la ergonomía, el control del peso y evitar fumar para proteger la salud de la columna vertebral.


    15) Más información sobre afecciones neuroquirúrgicas

    • Para obtener información detallada, pregunte a su médico de cabecera si es recomendable derivarlo a un neurocirujano.

    • Como paciente habitual de la Clínica Cerbo, puede hablar con el Dr. Singel en cualquier momento para plantearle sus preguntas más específicas.
    • Nuestro canal de YouTube «Cerebro y Columna Explicados» ofrece información general sobre afecciones y tratamientos neuroquirúrgicos. Haz clic en el botón de YouTube a continuación para obtener más información.